Mi
nombre: Ilan, es el nombre de un árbol típico de Israel. Algo
así como el araguaney Venezolano.
Mi apellido: Czenstochouski, obviamente,
no es de Barbacoa sino de Polonia, donde en un lugar llamado Czenstochova
la madre María es adorada por sus devotos. Mi abuelo paterno salió
de Polonia hacia Viena, donde nació mi padre y luego de escapar de
las garras de los nazi mi abuelo consiguió una visa para entrar a Venezuela.
Mi padre, quien paso su juventud en Israel tuvo una carrera militar exitosa
en los tiempos de la guerra por la independencia del estado de Israel y se
caso con Edith Schechter, mi madre, quien proviene de una humilde familia
de Judíos Ortodoxos.
Mis padres tuvieron la suerte de
no ser víctimas directas del holocausto, pero si perdieron gran parte
de los miembros de la familia, tan cercanos como tíos, primos e inclusive
la hermana de mi madre. El hermano de mi madre se salvo porque en el campo
de concentración jugaba fútbol con los oficiales alemanes.
En 1954 llegamos nosotros a Venezuela
donde comenzamos una nueva vida en un nuevo hogar: Caracas y por supuesto
nuestro vecindario, San Bernardino era pintoresco. Ahí crecí
en las inmediaciones del Colegio Moral y Luces(donde me gradúe a duras
penas),combinando mi tradición familiar con el nuevo medio ambiente
donde la nueva lengua y las nuevas caras le dieron forma a mi vida.
Es importante que les mencione
que si bien mis actividades y mis asociados eran de la comunidad judía
de Caracas, a quien le debo mucho de mi formación, mi atracción
hacia la calle y los barrios Anauco y Los Erasos era enorme. Era en estos
lugares donde jugaba metras, trompo y perinola, Inclusive un día me
busque un problema mayor cuando traje a la casa un niño amigo del barrio
para que utilizara la ducha
La inclinación musical era obvia desde muy pequeño, donde me sentaba en el piano de la casa a tocar de manera espontanea y por oído las melodías judaicas, francesas e italianas que se escuchaban en casa. Mi primer grupo, Los Rítmicos estaba constituido por varios miembros de la comunidad tanto judía como cristiana de San Bernardino. Tocamos en el canal 5 y alternábamos con los hermanitos Obrian, conocidos después como Las 4 Monedas. A los 5 anos de edad fue mi primera aparición en T.V. tocando campanitas en forma de teclado junto con otros niños del grupo Bambi. La experiencia musical que le siguió fue con un grupo donde yo tocaba el acordeón y cuyo director musical, el ahora conocido Andy Duran, me introdujo de manera definitiva a la música caribeña. A través de Andy fue que pude entender y apreciar a quienes eran sus ídolos: Tito Puente, pero sobre todo Tito Rodríguez quien ha sido una influencia importante en mi música.
Llegaron los finales de los 60 y comienzos de los 70.Epoca de serios conflictos familiares y de incertidumbre de toda clase. Paso a vivir solo, a trabajar de noche, aun siendo menor de edad y aprendiendo la vida desde mi libertad. Libertad que apreciaba mucho. Vivía en la Pensión Gravilia de La Florida, donde pagaba 300 Bolívares mensuales que incluía alojamiento y comida. El cuarto era muy pequeno y no tenia bano,pero era mio.La musica que escuchaba era Inglesa, negra americana,y sobre todo Los Beatles.
Ya habia salido del Colegio y de mi experiencia con el grupo Los Trams donde cantabamos y tocabamos musica sajona de la epoca en fiestas y reuniones.Pase a trabajabar en un Night Club situado en La Castellana,y durante el dia era miembro de dos grupos:El grupo Way,con quien viaje por toda Venezuela haciendo Rock junto a grupos como Gerry Weil y su banda, Bacro,Syma,Sky White Meditation,y otros,y por otro lado con Edgar Alexander y su grupo Azucar Cacao y Leche experiencia esta que marco el definitivo empuje en mi desicion de hacer de la musica mi medio de vida y de comunicacion.
Yo
pudiera seguir detallando los años que siguen pero considero esto innecesario
porque creo que la mayoria conoce mi carrera desde el proyecto Melao
y los discos que produje de ahi en adelante ,comenzando con el fuerte impacto
que incluyo el exito Canto al Avila hasta el presente disco Cancionero del
Amor Venezolano.Cabe mencionar que fue en esta epoca donde encontre respuestas
a mis preguntas existenciales y que con mucho gusto quisiera compartir de
manera abierta y franca en otra seccion que he denominado: Filosofía.
La despedida
Aprovecho la oportunidad que tengo a través de este medio para explicar que mi despedida del espectáculo y el disco se debió a la intensa frustración que experimente en los anos pasados en mi relación con algunos personeros de la industria del disco y porque considere que debía cerrar ese capitulo del libro. Así fue, tome la decisión, lo anuncie e hice una gira nacional con las Orquestas Sinfónicas de cada estado Venezolano y capitulo cerrado.
Dos anos y medio mas tarde, luego de llegar a un acuerdo legal y centrado en otras actividades, mi esposa, Vicky me sugiere que produzca a manera de experimento un disco de amor netamente Venezolano. Al comienzo me negué porque eso significaría contradecir mi palabra. Ella, con esa magia que solo las mujeres manejan, me persuadió a que lo haga y que lo demás era de poca importancia. Así fue, llame a mi amigo y gran profesional del disco Orlando Montiel y le dije la idea que tenia Vicky. El me recordó que esa idea ya estaba en el aire a mediados de los anos 80,cuando el me propuso un proyecto similar. Ese no era el momento. Hicimos el disco con la asistencia musical de William Sigismondi y una gama de músicos de primera talla. Fui a mezclar el proyecto a Los Angeles, California, y cuando traje el resultado final, la dimensión del trabajo era tal que realmente hubiera sido un crimen dejarlo en casa para el deleite de unos pocos nada mas. Que iba a hacer? Que hubieran hecho ustedes, estimados lectores? No me quedo otra que someter la grabación a calificados hombres de disco que por supuesto me lo arrancaron de la mano. Que significa entonces esto? Estoy volviendo al disco y a los escenarios? A decir verdad considero que este no es mas que otro capitulo del libro de mi vida que todavía no puedo definir. Mientras salgo de este rollo quisiera pedirles que me excusen si he ocasionado en ustedes una dualidad innecesaria. No quise ni quiero ofender a nadie con mis decisiones, mucho menos a quienes me han seguido por tantos anos y quienes merecen todo mi respeto.
Ilan Chester